La crisis generada por la pandemia del Covid-19, ha supuesto un duro golpe para la industria de Reuniones y Eventos (MICE), que ha sido el sector turístico que primero se ha visto afectado y uno de los que más tardará en recuperarse.

Durante estos momentos de crisis, todavía sin saber cuándo volverá a activarse el sector, es importante que la industria MICE reclame a las administraciones públicas la atención y el apoyo que se merece. Pero todos unidos, no cada uno por su lado.

En los últimos años, las asociaciones del sector se han concentrado en intentar transmitir a las administraciones públicas el impacto económico que la organización de reuniones, congresos, convenciones, incentivos, ferias y otros eventos corporativos generaba en el destino.

El objetivo era lograr una mayor diferenciación del segmento vacacional, que les permitiera mostrar los grandes beneficios que este segmento puede aportar al desarrollo económico, social y cultural de una ciudad.

Lo cierto es, que esta industria está más relacionada con el intercambio de conocimiento, de la educación, del desarrollo de industrias y sectores clave, del desarrollo intelectual de la comunidad local y del propio desarrollo económico de las ciudades.

Los responsables políticos tienen que ser conscientes de la contribución que las reuniones y eventos profesionales pueden aportar a la transformación de la economía local.

Más allá de su importante impacto económico y el empleo que generan, las reuniones son un elemento clave para el desarrollo de una economía del conocimiento, que permita un crecimiento sostenible y desarrollar resiliencia ante los constantes cambios y tecnologías disruptivas que tienen un impacto en el desarrollo urbano.

Las ciudades que promueven el crecimiento de la economía del conocimiento, se basan normalmente en un ámbito universitario. No se dan cuenta que, debido a los cambios disruptivos y a los nuevos modelos de negocio que surgen de forma constante, los profesionales del sector necesitan una formación continua a lo largo de toda su vida laboral (que cada vez va a ser más larga).

Las reuniones y eventos suponen una herramienta ideal para mejorar las competencias del sector profesional local de un destino.

Para ello, las ciudades tienen que analizar su ecosistema local e identificar aquellas economías e industriasclúster con potencial para ser innovadoras y poder competir a nivel internacional. El objetivo tiene que ser potenciarlas y convertirlas en polos del futuro crecimiento económico de la ciudad.

Los gestores de los destinos tienen que hacer un cambio de mentalidad y convertir al Convention Bureau en una herramienta básica para el desarrollo profesional y empresarial de todo el destino, pero desde un enfoque transversal a toda la economía. El objetivo de la captación de congresos y reuniones debe ser potenciar el conocimiento de aquellos sectores definidos como estratégicos, ayudando a mejorar su competitividadinternacional.

Esta estrategia se tiene que desarrollar no solo con clústers de negocio ya establecidos o en fase de creación. También hay que apoyar el desarrollo de clústers intelectuales. Para ello, la ciudad tiene que identificar áreas de conocimiento e innovación, que cuenten con una buena base intelectual local (talento).

A estos clústers de conocimiento hay que darles el apoyo necesario para que crezcan (apoyándose en reuniones y eventos internacionales que les aporten conocimiento y que les ayuden a mejorar su competitividad).

Con los años y la adecuada mentorización, estos clústers de conocimiento, se podrán convertir en clústers empresariales, con capacidad para competir a nivel internacional dado su alto nivel de experiencia (conocimiento) y de contactos.

Las ciudades tienen que tener como objetivo estratégico el desarrollar una planificación estrategia global y transversal que les permita atraer:

  • Conocimiento
  • Inversiones
  • Talento
  • Negocio
  • Desarrollo económico sostenible

La Universidad tiene que apoyar este proceso, adaptando sus programas y oferta educativa a las nuevas necesidades que van a tener los profesionales de esas industrias.

El Convention Bureau, como decíamos, tiene que ser una pieza básica de todo este engranaje. Pero para su nuevo rol debe volverse más profesional y transparente, convirtiéndose en un verdadero partner estratégico del organizador y ayudándole a alcanzar sus objetivos estratégicos.

Tiene que aportar conocimiento y expertise que permita al organizador alcanzar las metas planteadas al desarrollar la reunión y ayudarle a ampliar el mensaje del evento.

Los gobiernos locales de las ciudades tienen que tener una estrategia más global, integrando todos los sectores estratégicos de la economía y tomando un rol activo en identificar y traer a la ciudad reuniones y eventos que puedan contribuir al desarrollo intelectual y de negocios de la comunidad local.

En el futuro, los Convention Bureaux terminarán saliendo de la tutela del Área de Turismo del Gobierno local, para integrarse o depender de algún área de Desarrollo Económico de la ciudad.

Es hora de actuar para que la Industria de Reuniones y Eventos tenga el peso que se merece en el desarrollo de las ciudades.

Con testo termina este artículo sobre la Importancia del turismo de reuniones en el desarrollo de ciudades y territorios.

Espero que os haya resultado interesante.

 

Os invito a leer el artículo que he publicado sobre el Impacto de la pandemia por el Covid-19 de la Industria de Reuniones y Eventos (MICE).

 

 

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