La alarmante destrucción de la biodiversidad mundial

  • 30 mayo, 2019
  • por Raúl García López

El informe Living Planet Report 2018, publicado por WWF (World Widlife Fund), nos ha alertado recientemente de la gravísima pérdida de biodiversidad en todo el planeta.

WWF es una organización mundial especializada en la conservación de la naturaleza y especialmente de las especies en peligro de extinción. Su objetivo es frenar la degradación del medio natural en el mundo y construir un futuro en el que los humanos puedan vivir en armonía con la naturaleza. Más información sobre la asociación en su web: https://www.worldwildlife.org  

Principales datos del informe

Según el informe, elaborado con la ayuda de centenares de expertos internacionales, entre 1970 y 2014 la tierra ha perdido el 60% de la población de mamíferos, pájaros, peces, reptiles y anfibios, principalmente a causa de la actividad humana.

Estos son algunos de los datos alarmantes que destaca el informe:

  • En los últimos 50 años ha desaparecido el 20% del Amazonas.
  • En los principales hábitats del mundo la abundancia de vida animal y vegetal ha disminuido un 20% en los últimos 100 años.
  • De todas las especies que han desaparecido desde el año 1.500, el 75% fueron provocadas por la agricultura o la sobreexplotación de los recursos.
  • La acidificación del océano crece a un ritmo no visto desde hace 300 millones de años.
  • En los últimos 30 años se ha perdido el 50% de todos los corales del mundo situados en aguas poco profundas.
  • Pérdida dramática de insectos. El 41% de las especies de insectos están disminuyendo y un 35% están en peligro de extinción.
  • Sólo el 25% de la tierra está libre del impacto de la acción humana. Esa superficie sería sólo del 10% en 2050.
  • Los niveles de dióxido de carbono en la atmosfera son los más altos en 800.000 años.
  • En los últimos 25 años, se ha perdido casi un 10% de la superficie forestal mundial.
  • Casi el 70% de los mares y océanos están gravemente afectados por el impacto de la actividad humana.

La región más afectada por la pérdida de biodiversidad es América del Sur y Central. Hay que recordar que entre América Latina y el Caribe tienen más del 50% de la biodiversidad mundial.

Por desgracia, en estas regiones se ha perdido el 89% de las especies de vertebrados y muchas de las especies endémicas de América Latina están en grave peligro (50% en el Caribe y 40% en Mesoamérica (zona que va del sur de México a Panamá).

Origen del problema – razones de la pérdida de Biodiversidad

La pérdida de biodiversidad está originada principalmente por nuestra actividad, la de más de 7.300 millones de habitantes (que no son pocos). Y se estima que seremos 8.500 millones en el año 2030 y casi 10.000 en 2050…

Estas son algunas de las principales razones de la pérdida de biodiversidad:

  • La agricultura intensiva
  • La tala forestal
  • La caza ilegal y furtiva
  • La pesca 
  • La minería 
  • La contaminación 
  • Las especies exóticas invasoras

Y a todo ello, se une como elemento añadido el cambio climático y el calentamiento global que estamos experimentando y que se ha convertido en la principal fuente actual del declive de las especies, pues hace desaparecer o modifica los ecosistemas locales y su clima, lo que ponen en peligro la supervivencia de muchas especies.

El cambio climático hace que los océanos se estén calentando, lo que a su vez supone un grave peligro para la población de peces, fuente de alimento y de trabajo para muchas personas en el planeta.

El problema no es solo lo que se ha perdido ya. Es sobre todo, la Biodiversidad que se va a perder si no hacemos nada y el negro futuro que espera a las próximas generaciones.

Según WWF casi un millón de especies está en peligro de extinción.

Efecto de la pérdida de la biodiversidad en nuestra vida

El problema es que la pérdida de esta biodiversidad también pone en peligro a muchas comunidades que viven de los recursos naturales que poseen en la zona. La biodiversidad también se relaciona con temas como el acceso a agua potable y la seguridad alimentaria.

Hay que recordar los beneficios que aportan muchos de los recursos naturales. 

Por ejemplo, los bosques captan inmensas cantidades de dióxido de carbono y ayudan a reducir el cambio climático, los humedales ayudan a purificar las aguas y los arrecifes, además de favorecer la vida marina que mantiene la pesca de cercanía, ayuda a prevenir inundaciones y efectos producidos por fenómenos meteorológicos como huracanes.

La desaparición de las abejas y otros insectos polinizadores ponen en peligro la floración de miles de plantas, entre ellas, muchos de los alimentos que producimos para nuestra alimentación.

Por último, la disminución del krill en el océano también afecta al Calentamiento Global. Estos pequeños crustáceos (parecidos a gambas minúsculas) que sirven de alimento a muchas especies de animales marinos (entre ellos las ballenas) también ayudan a amortiguar las emisiones de CO2, ya que ayudan a almacenarlo en el fondo marino. 

Si quieres ver un video de Greenpeace (en inglés) sobre la importancia del krill: Pincha Aquí

El plástico, un problema que está matando nuestros océanos

El problema con el plástico está totalmente fuera de control. Nuestros mares y océanos están saturados de plástico y está teniendo consecuencias muy graves para las especies marinas.

Somos una sociedad basada en el plástico y hay que recordar que este material tarda centenares de años en degradarse.

Al año se generan un total de 13 millones de toneladas de residuos plásticos (muchos de ellos terminan en el océano). Se estima que cada año, millones de bolsas de plástico son vertidas al mar. 

En marzo de 2019 una ballena encalló en las playas de Filipinas. Dentro tenía 45 kilos de diferentes tipos de plásticos…

Por otro lado, tenemos el problema de los microplásticos. Por la acción de erosión del mar, los plásticos se van desintegrando en partículas muy pequeñas (que segregan sustancias químicas tóxicas), que son comidas por los peces, se insertan en sus tejidos y por tanto pueden llegar directamente a nuestra alimentación.

La solución tiene que venir por 3 vertientes:

1.- Prohibición de uso de ciertos plásticos desechables (de un sólo uso) – sobre todo en zonas del planeta donde pueden impactar gravemente a la biodiversidad. Para ello, es importante buscar materiales alternativos al plástico que sean biodegradables.

2.- Mejora en la gestión de los residuos plásticos que generamos.

3.- Uso más responsable del plástico por parte de los consumidores – limitar su uso y reciclarlo. Para ello, se necesita una mayor concienciación y sensibilización a población local y a turistas sobre la importancia de reducir los residuos plásticos.

La Unión Europea ha aprobado una directiva que prohíbe, a partir de 2021, una gran variedad de productos de plástico de un solo uso. Entre ellos, vasos, platos y cubiertos de plástico, bastoncillos de algodón y envase de polietileno expandido.

Algunas buenas prácticas en América Latina

  • Chile, Antigua y Barbuda han prohibido las bolsas plásticas de compra. 
  • Costa Rica ha prohibido todos los plásticos desechables para 2021.
  • Colombia ha creado un impuesto a las bolsas plásticas, que ha reducido su consumo un 35%, en solo un año.
  • Ecuador prohibió en Galápagos el uso de las bolsas plásticas, las pajitas y la espuma de polietileno.
  • Perú ha prohibido los plásticos desechables en todas las áreas naturales protegidas.

De todas formas, el gran problema es la implementación de estas leyes y la persecución de aquellos que no la cumplan. La fiscalización siempre es el elemento más difícil para hacer cumplir estas normas. Es importante poner multas y crear ejemplo para crear un círculo virtuoso.

250 organizaciones han firmado recientemente la iniciativa The New Plastics Economy Global Commitment (Compromiso Global de la Nueva Economía del Plástico) cuyo objetivo es erradicar la contaminación generada por los plásticos.

Liderando el proyecto, está la Fundación Ellen MacArthur, que se creó en 2010 para avanzar hacia una economía circular, en colaboración con la Agencia Medioambiental de Naciones Unidas.

Entre los firmantes están los principales productores de plásticos (como Amcor), grandes marcas de consumo que usan plásticos de forma intensiva (como Danone, Coca-Cola, PepsiCo, Unilever, L’Oreal o H&M, entre otras) empresas de reciclaje (como Veolia) y empresas de comercio minorista. 

Ya es hora de actuar

Es hora de que todos tomemos conciencia de lo grave que es el problema y las consecuencias que esta pérdida de biodiversidad tendrá para el futuro de la raza humana.

Hasta ahora la mayoría de la población no veía la pérdida de biodiversidad y de espacios naturales como algo que le podía afectar directamente a su vida. Pero ahora muchos (finalmente) se están dando cuenta de las importantes consecuencias que tienen para sus vidas.

WWF está colaborando con cerca de 40 universidades y organizaciones para llegar a algunas conclusiones sobre la mejor forma de salvar nuestro planeta.

El esfuerzo por revertir la situación, tiene que ser conjunto entre los gobiernos, las empresas y los ciudadanos.

Sin alguno de estos tres pilares, la cosa no funcionará. 

Pero lo importante, es que cada uno tomemos conciencia del problema y hagamos cambios profundos en nuestros hábitos de vida y patrones de comportamiento que nos permitan ser más sostenibles. Estas son algunas de las medidas:

  • Mejorar la eficiencia energética de nuestra casa
  • Limitar el uso del coche
  • Uso de transporte público
  • Reducir el uso de plástico
  • Comprar productos de cercanía
  • No desperdiciar comida – como ejemplo, el 45% de verduras y hortalizas producidas en Europa, que son perecederas, no llegan a los consumidores porque se estropean antes.
  • Por otra parte, los consumidores dejan que mucha comida en el frigorífico se eche a perder, con lo que se desperdician.
  • Reciclar todo tipo de materiales. No solo plástico, también papel, cristal, metales, pilas, material informático, etc.
  • Crear conciencia y sensibilidad en otros consumidores para que sean más sostenibles.

Una de las medidas que plantean algunos expertos para luchar contra el cambio climático es el incrementar las zonas verdes de las ciudades. Estiman que un aumento del 10% en las zonas verdes de las ciudades, podría compensar el incremento de temperatura generado por el cambio climático.

En este sentido, destaca la iniciativa de la ciudad australiana de Melbourne denominada Urban Forest Visual, para poner en valor la diversidad de zonas verdes de la ciudad, sensibilizando sobre los retos a los que se enfrentan los bosques y la importancia de conservarlos.

Otra iniciativa interesante, es el Environmental Performance Index, desarrollado por la Universidad de Yale y que hace ranking de países más contaminantes. 

El ranking está liderado por Finlandia, que se ha planteado que para el año 2020 casi el 40% de toda la energía consumida en el país provenga de fuentes de energía renovables. En el ranking a Finlandia le siguen Islandia y Suecia, destacando también por el uso de energías renovables y la conservación de sus bosques.

Algunos de los datos de este artículo han sido extraídos del Informe Global Assessment Report on Biodiversity and Ecosystem Services, publicado por IPBES The Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosys-em Services (IPBES), organismo intergubernamental que se encarga de medir el estado de la biodiversidad en el planeta.

Con esto termina el artículo sobre la Alarmarte destrucción de la Biodiversidad Mundial.

Espero que os haya resultado interesante y os haya ayudado a despertar más vuestra conciencia sobre el gran problema que tiene la humanidad y sobre la necesidad de que todos pongamos nuestro granito de arena para solucionarlo.

Espero que entre todos podamos revertir la situación.

De verdad que nos jugamos mucho!!!

 

 

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