El turismo MICE ha sido el primer segmento turístico que se vio afectado por la pandemia generada por el Covid-19 y será probablemente uno de los últimos en recuperarse.

Muchas reuniones y eventos previstos para estas fechas han sido cancelados o pospuestos (al otoño o sin fecha concreta). La cancelación del Mobile World Congress (uno de los mayores eventos de tecnología del mundo) fue el punto de partida y a partir de ahí se produjo un efecto dominó.

En España se estima la cancelación de alrededor de 1.100 eventos (muchos internacionales) y el cambio de fechas de otros 1.300.

Va a ser muy difícil que en 2020 se celebren grandes congresos y eventos multitudinarios de carácter internacional, ya que muchos países seguirán restringiendo eventos con gran asistencia de público y la movilidad aérea será mucho más limitada que antes de la crisis sanitaria.

La industria, que casi no tiene actividad en estos momentos, va a sufrir graves consecuencias, con gran pérdida de empleo y la desaparición de muchas empresas.

Las asociaciones sectoriales están trabajando para tener una voz unificada para gestionar con las autoridades ayudas al sector y medidas fiscales de apoyo. Pero también tienen que trabajar en lograr que las administraciones públicas entiendan la importancia de la Industria de Reuniones y Eventos, no solo por el impacto económico que genera y la creación de empleo, sino como vehículo hacia una economía del conocimiento. Si os interesa os recomiendo leer el artículo que he publicado sobre la Importancia del Turismo MICE para el desarrollo económico de un destino.

El problema de la situación, es que nos encontramos en un entorno VUCA (en inglés) que viene marcado por la volatilidad de la situación, la incertidumbre sobre el futuro, la complejidad de las fuerzas que intervienen y la ambigüedad de las respuestas ante la nueva situación.

Mientras no haya un tratamiento médico eficaz que mitigue los efectos del Covid-19 o una vacuna que inmunice contra ella, va a haber muchas personas que preferirán no asistir a eventos presenciales.

Recuperación del sector MICE

No hay nada claro y todo dependerá de la evolución de la pandemia y de la vuelta a una cierta normalidad de servicios turísticos básicos como aerolíneas, hoteles y centros de convenciones (entre otros).

La recuperación del sector dependerá del levantamiento de las restricciones de movimiento y de entrada en algunos países, la apertura de hoteles y rutas aéreas y la libertad para organizar reuniones con gran número de asistentes (que variará según el país).

Pero también dependerá de la confianza que las personas tengan para asistir a reuniones y eventos.

Según Oscar Cerezales, Presidente Ejecutivo Global de la División Corporativa de MCI, hay 3 incertidumbres que influirán en cómo se recuperarán las reuniones corporativas:

  1. Duración de la crisis.
  2. Si las empresas (que organizan reuniones corporativas) van a invertir más o menos dinero en marketing, lo que influirá en el número de eventos que organizarán.
  3. Si en el futuro, esas inversiones en marketing estarán destinadas a eventos presenciales (face to face) o bien a eventos desarrollados en el mundo digital.

Algunos expertos del sector hablan de septiembre como la fecha para la vuelta de la actividad del segmento MICE. A mi me parece un poco optimista. Yo creo que la recuperación del sector será escasa durante 2020 y habrá que esperar al 2021 para alcanzar una situación cercana a la normalidad. Bueno, a una “nueva” normalidad.

Todo dependerá de la evolución de la pandemia, la posibilidad de que surjan nuevos brotes en otoño en el hemisferio norte (todavía no se sabe el grado de inmunidad adquirido por aquellas personas que ya han superado el coronavirus), de la apertura de rutas aéreas y sobre todo del lanzamiento de una vacuna (o por lo menos, antes, del descubrimiento de un tratamiento eficaz para el Covid-19).

Habrá que ver cómo afecta este parón a las rutas aéreas que pondrán en marcha las compañías aéreas. Las aerolíneas, en una primera etapa, tendrán que dejar espacios libres entre pasajeros y dedicar más tiempo a desinfectar los aviones, con lo que estarán más tiempo en tierra y subirán sus costes operativos. Todo esto influirá en las rutas que abran (que primero serán las más rentables) y en el coste de los billetes de avión.

Por otra parte, como la crisis sanitaria se está desarrollando de forma escalonada en diferentes países, puede que algunos mercados sigan con limitaciones de movimiento (como América Latina) cuando otros ya hayan salido de la alerta sanitaria (como Europa o Asia).

El sector que antes se recuperará será el business travel y luego las reuniones corporativas (destacando el sector de automoción).

También habrá que tener en cuenta la composición de los eventos. Aquellas reuniones y eventos que tengan una participación mayoritaria de jóvenes quizás podrán organizarse antes. Aquellos con asistentes de mayor edad tardarán más.

Lo que es seguro, es que en el futuro se seguirán desarrollando reuniones físicas, ya que el contacto humano es fundamental para el intercambio de conocimiento.

Pero durante algún tiempo la asistencia a los eventos presenciales será menor, debido a la incertidumbre y la inseguridad que generará en ciertas personas el viajar en avión y el estar rodeados de mucha gente. Por ello será importante que los organizadores de reuniones y eventos ofrezcan a estas personas la posibilidad de asistir al evento de forma virtual.

 

Aquí termina el segundo artículo sobre El futuro de la Industria de Reuniones y Eventos (MICE).

Espero que os haya resultado útil.

 

Si te ha gustado este artículo, te recomiendo leer el próximo de esta serie sobre la recuperación del segmento turístico de Reuniones y Eventos.

El futuro de la Industria de Reuniones y Eventos (MICE)

 

 

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