Hacia una gestión más sostenible del turismo

  • 3 mayo, 2020
  • por Raúl García López

El turismo tiene efectos muy positivos para los destinos, como el desarrollo económico y la generación de empleo, pero no podemos olvidar que el turismo masivo destroza ecosistemas locales, pone en riesgo valiosos recursos culturales y genera disfunciones en la calidad de vida de las comunidades locales.

En otro artículo analizaba todos los impactos negativos que el turismo masivo puede producir sobre los destinos donde se desarrolla. Puedes leerlo en este enlace.

Recordemos que la industria turística ha pasado de gestionar 25 millones de turistas en el año 1950, a los más de 1.500 millones que se alcanzaron en el año 2019. La industria turística representaba el año pasado el 10% de la economía mundial y generaba 1 de cada 10 empleos en todo el mundo.

Pero llegó la pandemia causada por el Covid-19 y todo cambió de la noche a la mañana. Hemos pasado de hablar de los problemas que generaba la masificación turística a ver como destinos y empresas están sufriendo por no tener turistas.

No obstante, es el momento perfecto para replantearnos el desarrollo turístico y no caer de nuevo en los errores del pasado. Hay que saber gestionar los flujos turísticos de una manera mucho más responsable y eficaz.

La hora de la Sostenibilidad

La clave está en saber cómo compatibilizar el crecimiento turístico con el respeto a las personas, el patrimonio y el medio ambiente local.

La sostenibilidad del modelo hace necesaria la participación, tanto de organismos públicos, como de empresasprivadas, ciudadanos locales y turistas.

La industria turística tiene que ser capaz de implementar una política de sostenibilidad que tenga en cuenta los tres ámbitos en los que el turismo tiene impacto en los destinos: económicos, socioculturales y medioambientales.

También hay que dejar una cosa clara, el turismo sostenible no puede ser una moda pasajera, ni es un nicho o segmento de mercado. La sostenibilidad tiene que ser transversal a toda la industria y estar presente en todoslos modelos turísticos (ya sea sol y playa, cultural, rural, reuniones y eventos o cualquier otro producto turístico).

Retos de los destinos para ser más sostenibles

El crecimiento del turismo volverá cuando termine esta pandemia y planteará de nuevo grandes retos para los destinos y la industria turística. Veremos, si entre todos somos capaces de que el crecimiento sea más sostenible e inclusivo.

Gestión del crecimiento turístico

Los destinos turísticos tienen que dimensionar bien el desarrollo de su sector, para que no ponga en peligro aquellos recursos (naturales, históricos y culturales) que son importantes reclamos para los turistas.

Para ello, tienen que desarrollar una planificación estratégica a largo plazo, que defina la gobernanza del destino, involucre a los diferentes stakeholders implicados y haga participar a la ciudadanía en la definición del modelo turístico que se desea.

Cambios en el rol de las entidades promotoras del destino (DMOs)

En las últimas décadas, las entidades de promoción de los destinos turísticos, los DMOs (Destination Marketing Organizations en inglés) se han centrado principalmente en promocionar el destino y atraer cada vez a más turistas.  Hoy estas entidades se tienen que enfocar más en gestionar el ecosistema turístico en el destino y garantizar la experiencia de los turistas que visitan el destino.

Por ello, cada vez es más importante desarrollar una planificación estratégica que tenga en la sostenibilidad uno de los principales ejes del desarrollo del sector turístico, promoviendo productos y servicios turísticos que seanauténticos y demuestren la singularidad del destino.

Cambio climático

Hay que recordar que el turismo contribuye de forma importante al calentamiento global y al cambio climático. Se estima que toda la industria turística contribuye al 5% de todas las emisiones de CO2 del mundo. Dentro del turismo, el transporte representa el 90% de todas las emisiones del sector turístico.

Los destinos tienen que fomentar el uso de transportes alternativos (menos contaminantes) y tener políticas activas para la reducir la huella de carbono que genera la cadena de valor del sector turístico. Para ello, deben impulsar energías alternativas y fomentar la eficiencia energética y la correcta gestión de residuos en hoteles, restaurantes, agencias y otros proveedores turísticos.

Reducción de la pobreza

El turismo se puede volver una herramienta para reducir la pobreza. Pero para lograrlo, los destinos tienen que asegurar que los beneficios del sector turístico se distribuyen de forma equitativa entre la población local y que los trabajadores del sector turístico tienen unas condiciones de trabajo dignas y justas. 

Apoyo a la conservación

Los destinos turísticos deben tener una estrategia que les permita conservar y mantener adecuadamente sus recursos naturales y su biodiversidad, que son grandes reclamos para atraer a turistas internacionales (y por lo tanto, un importante activo económico que hay que cuidar).

Para ello, tienen que definir la capacidad de carga de los recursos naturales. Esto es el número de personas que pueden visitarlos sin poner en peligro el medio natural y su biodiversidad (manteniéndolos intactos para futuras generaciones).

Para mejorar la conservación, cada vez más parques naturales están limitando el número de personas que los pueden visitar cada día.

En este proceso es fundamental la labor de concienciación de los destinos (tanto a operadores turísticos, la población local y a los propios turistas) sobre la necesidad de cuidar los recursos naturales y conservar la biodiversidad.

El informe Living Planet Report, publicado por WWF (World Widlife Fund), alerta de la gravísima pérdida de biodiversidad en todo el planeta. En poco más de 30 años la tierra ha perdido el 60% de los mamíferos, pájaros, peces, reptiles y anfibios, principalmente a causa de la actividad humana.  América Latina es la región que más sufre esta pérdida de biodiversidad. Podéis leer más sobre este informe en el siguiente enlace

Salud y seguridad

En los últimos años había surgido una mayor preocupación mundial en el sector turístico ante diferentes situaciones sanitarias o de falta de seguridad que se pueden dar en algunos destinos.  Con la pandemia generada por el Covid-19 estos temores se han disparado y ahora los turistas, cuando se levanten las restricciones para viajar, buscarán destinos que les hagan sentir muy seguros y protegidos.

Desarrollo turístico que genere impacto positivo

Es fundamental lograr que el turismo sea un catalizador de cambios positivos en las sociedades donde se desarrolla. El turismo tiene que trabajar por:

  • Un crecimiento económico sostenible e inclusivo
  • Fomentar la inclusión social, el empleo digno y la reducción de la pobreza
  • Gestionar de forma eficaz los recursos, la protección medioambiental y la prevención del cambio climático
  • Preservar los valores culturales, la diversidad y el patrimonio

Gobernanza de destinos sostenibles

Diálogo – Para gestionar un destino de forma eficaz y sostenible hay que consultar y tratar de entender los intereses de los diferentes stakeholders relacionados con el turismo en tu destino: instituciones, asociaciones sectoriales, operadores turísticos, empresas tecnológicas, ciudadanos, turistas, visitantes y otros sectores de actividad.

Colaboración público-privada – los destinos tienen que incentivar la creación de instituciones y proyectos de colaboración público-privada. 

Fuentes de financiación Debido al impacto de la pandemia, muchos DMOs han experimentando grandes reducciones en sus presupuestos, lo que les obliga a buscar fuentes alternativas de financiación. Tienen que lograr una financiación estable a largo plazo, que provenga de diversas fuentes (y no solo del gobierno local).

Gestión de la experiencia turística

Una de las funciones básicas de los DMOs, es garantizar que la experiencia de los turistas está a la altura de las expectativas que les hemos creado y trabajar para mejorar dicha experiencia de forma constante. Por ello, tienen que monitorizar el desempeño de las empresas locales en sostenibilidad, ayudándoles a poner en marcha iniciativas que mejoren su impacto medioambiental.

Personalización – El DMO debe personalizar su comunicación y la atención turística que ofrece a las nuevas tipologías de turistas o las nuevas generaciones de turistas. Toda la comunicación debe incidir en la importancia de la sostenibilidad.

Innovación – El DMO debe incentivar una cultura de la innovación en toda la cadena de valor que permita crear productos turísticos sostenibles y adaptados a las necesidades de los turistas responsables, que reflejen la autenticidad y singularidad del destino.

Marketing y comunicación

Foco en la autenticidad – Los DMOs deben centrar su comunicación en aquellos elementos diferenciadores del destino, basados en su identidad cultural, su autenticidad y su diversidad natural. Estos son los elementos que pueden atraer a los turistas más responsables.

Segmentación – Los DMOs tienen que tener una mayor segmentación cuando desarrollan marketing, elaborando mensajes promocionales adaptados a los gustos y necesidades de los diferentes perfiles de turistas que queremos captar. No se pueden producir los mismos contenidos para todos los públicos objetivos. Tenemos que enfocar nuestra promoción en aquellos turistas responsables que van a apreciar y respetar nuestros recursos naturales y culturales.

Sellos de sostenibilidad

Los destinos deben impulsar que tanto el destino como las empresas locales obtengan acreditaciones internacionales que permitan demostrar a los turistas que son sostenibles.  Algunas de estas acreditaciones son, Rainforest Alliance, Biosphere, Green Destinations, Earth Check, Travel Life, Green Key o Green Globe.

Big Data – medición y monitorización

Es imposible gestionar bien lo que no se mide (y por tanto no se conoce bien). Los destinos necesitan conocer mejor el funcionamiento del sector turístico local, los patrones de comportamiento de los turistas que nos visitan y el impacto que el turismo tiene sobre el territorio. Es lo que se llama el Big Data.

Es necesario analizar cómo evoluciona el turismo, su efecto sobre la calidad de vida de las comunidades anfitrionas y cómo estas perciben el crecimiento turístico. Estos son algunos datos que tenemos que medir para saber si el impacto del turismo es negativo:

  • Aumento o disminución de la población local en una determinada zona del destino
  • Número de hoteles y viviendas turísticas disponibles
  • Precios de la vivienda por metro cuadrado
  • Número de pernoctaciones por habitante
  • Sentimiento de población local hacia el turismo
  • Grado de satisfacción de los turistas que visitan la ciudad
  • Número de visitas que hay en los principales recursos y atractivos turísticos
  • Variación mensual entre pernoctaciones y visitas diarias a los principales recursos y atractivos turísticos
  • Análisis de opiniones en sitios de valoraciones (como TripAdvisor) sobre recursos y atractivos con problemas de masificación

Medidas concretas para ser destinos más sostenibles

Sensibilización

El destino tiene que desarrollar campañas de comunicación y concienciación dirigidas a la población local. Estas iniciativas tienen que permitir crear sensibilización sobre la importancia de conservar los recursos naturales.

Pero también tienen que educar a los turistas que les visitan para que sepan la importancia de preservar los recursos naturales y respetar la cultura local.

Los DMOs deben dar formación al sector privado, sobre cómo pueden ser más sostenibles.

Concienciación sobre conservación

También hay que desarrollar campañas de concienciación a la población local y a los turistas sobre la necesidad conservar los recursos naturales.

Limitar el acceso y fortalecer la seguridad de recursos culturales y naturales que se puedan ver dañados por el turismo.

Información en parques naturales – tienen que ofrecer a los visitantes de los recursos naturales más información sobre cómo deben actuar durante la visita para ser más respetuosos con el medio ambiente y las cosas que están prohibidas. Pero también perseguir aquellos comportamientos que pongan en peligro la conservación de dichos recursos.

Reducir la huella de carbono del turismo

Los destinos deben fomentar el uso de medios de transporte sostenibles (como los eléctricos).

Impulsar políticas de uso de energías limpias y renovables, además de promover la eficiencia energética en las empresas turísticas.

Poner en marcha políticas para reducir el uso del plástico en toda la cadena de valor del turismo (hoteles, restaurantes, empresas de tours, transporte, guías, etc.).

Fomentar el consumo responsable de productos locales (Kilometro 0).

Fomentar actividades sostenibles

Los destinos deben impulsar aquellas actividades turísticas que no tengan impacto medioambiental o con un impacto muy bajo.

Promover aquellas empresas que mejor desempeño sostenible tengan – lo que impulsará un circulo virtuoso y fomentará que otras empresas avancen en sus políticas de sostenibilidad.

Preservar la identidad cultural local

Los destinos deben preservar y promocionar el patrimonio cultural inmaterial del territorio, como su gastronomía, sus fiestas o las tradiciones ancestrales.

Deben poner en marcha acciones que permitan integrar al turista con el destino y su población local. Es importante fomentar una buena convivencia entre turistas y las comunidades receptoras.

Impulsar iniciativas que permitan aprovechar los ingresos generados por el turismo en mejoras sociales de las comunidades locales y así lograr una redistribución de la riqueza generada por el sector.

Aquí termina el artículo sobre una gestión más sostenible del turismo.

Espero que os haya resultado útil e interesante.

 

Buen día!

 

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