Cómo nos está cambiado la tecnología

  • 6 enero, 2020
  • por Raúl García López

Estamos asistiendo a un cambio de Era. La tecnología ha cambiado el mundo, la forma en que vivimos y está transformando la sociedad de formas que son difíciles de medir y cuantificar.

En los últimos 10 años han ocurrido cambios más radicales que en los últimos 100. Y en el último año, se han generado más contenidos que en toda la historia de la humanidad junta. ¡Simplemente increíble!

La sociedad se está digitalizado a un ritmo frenético. Cada vez hacemos más compras y gestiones a través de internet y principalmente a través de dispositivos móviles. Pero también usamos estos dispositivos para nuestro entretenimiento, nuestras relaciones sociales o para controlar nuestra salud.

Internet ya cuenta con más de 4.300 millones de usuarios, superando el 50% de toda la población mundial. Impresiona pensar que a principios del 2018 eran “solo” 3.700 millones de usuarios.

El elemento que más ha transformado la forma en que vivimos y nos relacionamos con los demás, ha sido internet, que ha democratizado el acceso a la información. Hoy hay disponible mucha más información, de mayor calidad y con acceso inmediato en cualquier momento y desde cualquier lugar.  Pero la red también se ha inundado de mucha información falsa (como las fake news) y gran cantidad de contenido homófobo, machista, racista o cargado de odio.

 

El mayor cambio se dio con el auge de los dispositivos móviles, que han permitido estar conectados a internet en todo momento y tener acceso casi a cualquier contenido, producto o servicio disponible, de forma instantánea. La democratización de los dispositivos móviles impulsó el crecimiento del mundo online.

Un par de datos demuestran la importancia que ha alcanzado el mundo online:

  • En solo 1 minuto, en el mundo se generan más de 50 millones de mensajes de WhatsApp, casi 3 millones de búsquedas en Google, se ven más de 5 millones de video en YouTube, se suben más de 70.000 fotos a Instagram, se publican más de 300.000 tweets y se solicitan más de 25.000 pedidos en Amazon.
  • En 2019 ya se contrató más publicidad en medios online que en medios convencionales (offline) como la prensa o la televisión (el canal publicitario más importante de la última década).

Explosión de las redes sociales – En 2020 ya hay en el mundo más de 2.800 millones de usuarios de redes sociales. Estas plataformas se han convertido en uno de los principales canales de comunicación y entretenimiento. Pero también en una las principales fuentes de inspiración para los viajes, la gastronomía o las compras (entre otras muchas cosas).

Internet también ha cambiado radicalmente el mundo de la comunicación. Hoy la red es una gran librería de contenidos. Cualquier persona, empresa o institución se puede volver un creador de contenido y generar noticias.

El problema es que esto ha permitido que en la red hayan proliferado también informaciones muy sesgadas y poco rigurosas, noticias falsas (las famosas Fake News), fraudes y suplantaciones de identidad. Nadie controla todo lo que se publica y no hay mecanismos fiables para evitar la publicación de noticias falsas en medios online poco rigurosos. De ahí la presión que los gobiernos ponen sobre empresas como Google o Facebook para que controlen mucho más los contenidos que se publican en sus redes.

Estas ingentes cantidades de contenidos han favorecido el crecimiento de Google, que ha sabido indexar y asignar valor o relevancia a los contenidos publicados en la red (a través de un algoritmo que va cambiando en el tiempo). Su poder no ha parado de crecer, ofreciendo al usuario herramientas útiles para gestionar su vida y convirtiéndose en uno de los principales canales de publicidad que permite mejorar el posicionamiento online de una marca o empresa.

En las últimas décadas, han surgido grandes empresas tecnológicas como la propia Google, Apple o Amazon y gigantes de las redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram, que están cambiando la forma de comunicarnos, influyen en la generación de nuevas modas y tendencias y han redefinido la creación y distribución de contenidos en Internet.

Su posición de poder como Gatekeepers (punto de acceso a Internet de muchos usuarios) y algunas más que dudosas decisiones y prácticas empresariales, los han llevado a recibir grandes críticas y estar inmersos en varios procesos de investigación por gobiernos como el de Estados Unidos o la Unión Europea. Las críticas están principalmente enfocadas al uso que hacen de los datos de sus usuarios, al control que tienen sobre los contenidos inapropiados que se publican en sus plataformas y a la ingeniería fiscal que usar para evitar pagar muchos impuestos en aquellos países donde operan.

Otro cambio que ha experimentado la sociedad, es el consumo de contenido. Hoy tenemos múltiples canales y consumimos los contenidos que queremos (mucho más visuales y atractivos que hace solo unos años) y cuando queremos.

YouTube se ha vuelto el principal canal de información y entretenimiento para muchos niños y jóvenes, mientras que los servicios en streaming (como Netflix o HBO) han personalizado el entretenimiento, que ahora lo llevas contigo a cualquier lugar, a través de tus dispositivos móviles.

Por otra parte, el exceso de información y el constate bombardeo audiovisual al que nos vemos sometidos como consumidores (por parte de marcas, instituciones y medios), ha hecho que los usuarios presten menos atención a los contenidos que visualizan (que no supera los 7 segundos). Dicha atención (cada vez más valorada por las empresas) además se reparte entre diferentes pantallas (la televisión, el móvil, la tablet o la consola de juegos).

El ritmo de vida frenético del que hablábamos antes, ha hecho que el consumo de contenidos se haya vuelto algo compulsivo, dando los usuarios gran valor a la novedad y a la parte visual. Eso ha incrementado la demanda de contenidos muy cortos y preferiblemente en formatos muy visuales (como fotos y videos). La gente ya no tiene tiempo para leer…

Se demanda inmediatez. Lo que se publicó la semana pasada ya no es relevante. Pero eso hace que también mucha gente se vuelva más manipulable porque solo consumen los titulares (cuanto más espectaculares mejor) sin dedicar el tiempo a leer en profundidad sobre un tema.

En mi opinión, es incomprensible cómo en una época en la que la población tiene una formación académica tan alta y donde la información de calidad es tan accesible, nos hemos vuelto una sociedad muy manipulable (tanto comoconsumidores como  votantes).

La necesidad de inmediatez ha hecho surgir el fenómeno de los contenidos efímeros, como son las “stories”, publicaciones en redes sociales (como Instagram o Facebook) que desaparecen al poco tiempo de publicarse.

La generación de tanto contenido por los propios usuarios ha llevado a una pérdida de privacidad. Las personas cada vez publicamos más cosas de nuestra vida privada en internet. Las redes sociales han favorecido que la gente transmita de forma constante cómo se siente, qué le gusta o qué está haciendo en cada momento. El problema es que hay personas que se han generado una identidad digital que dista mucho de ser la real. Viven, en cierto modo, para los demás.

Mucha gente todavía no sabe que cualquier cosa que publica en las redes sociales puede ser usada por los propietarios de esa red y quedan permanentemente grabados en internet, aunque el usuario las borre y no estén visibles para el resto de los usuarios. Es lo que se llama la huella digital.

Y esto no ha hecho mas que empezar…

Pronto llegará el Internet de las cosas, impulsado con la conectividad 5G, que permitirá que muchos elementos de nuestra vida cotidiana (coches, ropa, electrodomésticos, semáforos, edificios, mobiliario urbano, etc.) estén conectados a Internet y se comuniquen entre sí.

Algunos expertos vaticinan la muerte del móvil en un futuro no muy lejano. No será necesario contar con un dispositivo, ya que estaremos conectados a internet con nuestra ropa, nuestras gafas y otros elementos más ligeros que el móvil.

El crecimiento del mundo digital ha dado paso a una economía basada en los datos y gobernada por los algoritmos, que son el conjunto de instrucciones, que realizadas en un orden determinado, conducen a resolver un problema. Ellos han permitido que los datos (el Big Data) se hayan vuelto el petróleo del siglo XXI.

Los datos han generado un nuevo sector de actividad, la denominada Minería de Datos (Data Mining). Se refiere al conjunto de tecnologías y técnicas que permiten analizar grandes cantidades de datos de una forma automática, para encontrar patrones repetitivos, claves que desvelen el comportamiento de los usuarios y futuras tendencias en el comportamiento de los consumidores.

Porque el Big Data nos permite conocer mejor a nuestros clientes y poder personalizar el producto a sus gustos y necesidades. Con la inteligencia artificial las empresas y los gobiernos van a conocer perfectamente lapersonalidad de un individuo, sus motivaciones, deseos y anhelos. Mejor que su propia familia…

El problema es que esta economía digital también está generando graves problemas de seguridad, con el uso de los datos personales y los patrones de comportamiento de los usuarios, sin su conocimiento o consentimiento.

Por otra parte, un conocimiento tan exhaustivo del individuo, también permite manipularle, crearle nuevas necesidades y seducirle para que compre un determinado producto o servicio, aunque no sea el adecuado para él.

O que vote a un determinado partido político en las próximas elecciones…

Este poder se ha utilizado ya para medios políticos, intentando influir en el voto de los ciudadanos, como se pudo ver con el caso de Cambridge Analytica y el uso que hizo de los datos de usuarios de Facebook, para influir en las elecciones de Estados Unidos y en la votación del Brexit.

Por otro lado, la tecnología va a favorecer la llegada de la cuarta revolución industrial, que pondrá en jaque muchas profesiones del mercado laboral. Muchos de los trabajos tradicionales se verán en peligro por la automatización o la robotización. Aquellos trabajos donde el humano no pueda aportar un valor añadido sobre un robot desaparecerán. Pero por otra parte, surgirán nuevas profesiones de futuro como controlador aéreo de drones, responsable de recursos robóticos o diseñador de mundos para realidad virtual.

La tecnología también ha traído una revolución al mundo de la salud. Primero monitorizando nuestra salud y actividad de forma constante (con los relojes y pulseras inteligentes) y por otra con los avances en medicina, que están permitiendo tratamientos personalizados y técnicas menos invasivas.

A continuación, señalamos los principales avances tecnológicos que veremos como cotidianos en los próximos años y que nos van a cambiar la vida:

  • Inteligencia artificial
  • Coches autónomos
  • Realidad aumentada y virtual
  • Sistemas de reconocimiento facial
  • Taxis voladores con drones
  • Robots y domótica
  • Blockchain

Cambios sociológicos causados por la tecnología

El auge de los dispositivos móviles ha facilitando enormemente la comunicación entre personas, pero en muchos casos también ha sustituido otro tipo de comunicaciones más directas y en un entrono físico (no digital), que son fundamentales para las relaciones sociales y el desarrollo personal.

Muchas personas hacen un uso excesivo de los dispositivos móviles y algunas han demostrado tener dependenciade ellos. Incluso se ha visto reflejado en tendencias como el FOMO (Fear of missing out) por la que ciertas personas tenían pánico a estar sin conexión a internet durante días o incluso horas.

El mundo online ha generado una necesidad constante de comunicar lo que haces a tus amigos y al resto del mundo.

La necesidad de tener atención y de que nuestros contenidos se viralicen en el mundo online hace que la gente transmita siempre que está feliz, que se lo está pasando fenomenal y que hace cosas súper interesantes, aunque luego no sea verdad. Esto influye en que muchas personas (sobre todo las más jóvenes) vivan una doble vida, la física y la digital (que no siempre están alineadas), lo que puede llegar a generar problemas de identidad.

Hace poco me sorprendía ver una estadística que señalaba que las personas jóvenes se sienten más solas que las personas mayores. ¿Está la tecnología alienando a los individuos y haciéndoles vivir en un mundo virtual, muchas veces irreal?

Lo importante como siempre es lograr un balance sano entre tu identidad y las experiencias en el mundo real (o físico) y en el digital.

 

Aquí termina este análisis sobre lo que nos puede deparar el futuro y cómo la tecnología está transformando al ser humano.

Espero que os haya resultado interesante.

 

Este artículo se complementa con otro denominado Qué nos deparará el futuro que analiza la previsiones sociales, económicas, políticas y medioambientales que van a transformar nuestra sociedad.  Si te interesa leerlo, solo tienes que pinchar AQUÍ.

 

Saludos a tod@s!

 

 

 

 

 

 

 

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