Cambios en los consumidores por la Covid-19

  • 15 agosto, 2020
  • por Raúl García López

La pandemia de la Covid-19 nos ha matizado cosas tan simples como salir a tomar algo, ir a un restaurante o dar un paseo. Nos ha impactado física, económica y emocionalmente.

La situación nos ha forzado a repensar qué es lo realmente importante en nuestras vidas y redefinir cuál es el propósito de nuestras vidas y cómo alcanzar la felicidad. Muchas personas han entendido que la empatía y la solidaridad deben ser valores importantes en nuestro desarrollo personal.

Es importante aceptar que la tolerancia al riesgo de los consumidores ha bajado. Y por otro lado ha aumentado la importancia dada a la salud y al tiempo que se pasa con la familia.

Los consumidores son ahora más sensibles al factor precio. Se informan mejor y serán más racionales en sus decisiones de compra.

La incertidumbre hace que muchos consumidores dediquen más recursos al ahorro. Se posponen grandes inversiones como casas, coches, grandes electrodomésticos o viajes, a la espera de cómo evolucione el futuro. Para generar confianza en los turistas se deben conocer muy bien sus motivaciones para viajar, sus nuevas expectativas post Covid y las necesidades que tienen durante el viaje.

Se está reduciendo el uso de dinero en efectivo, apostando más por el uso de tarjetas de crédito sin contacto (contactless) o los pagos a través del móvil. Esta tendencia se va a consolidar en todo el mundo.

En muchos países el comercio electrónico se ha doblado desde el inicio de la pandemia. También aumentan las compras desarrolladas por mayores de 55 años, que antes casi no compraban online, pero que ahora tienen miedo a ir a la tienda o al supermercado. El confinamiento ha hecho que se hayan rotos ciertos tabús y miedos asociados a la compra online de productos frescos.

Por otra parte, aumenta el consumo de proximidad, en tiendas y comercios cerca de casa. Esto es para evitar estar expuesto a contagios y para apoyar a los negocios del barrio (conexión con la comunidad).

Muchos consumidores demandan opciones de productos y servicios más sostenibles.

Alimentación

  • Hay un auge de la cocina sana
  • Aumento de la demanda de comida para llevar

En la gran distribución se nota un aumento de las marcas blancas al ser más económicas.

Para transmitir confianza, es básico que las empresas tengan relación más cercana y personalizada con el cliente. Los consumidores buscan empatía y emoción por parte de las marcas.

Las marcas tienen que demostrar al cliente que es importante para ellos y que pueden ayudarle a resolver un problema, a cubrir una necesidad o cumplir un deseo.

Las empresas tienen que tener empatía y comprensión de las necesidades de sus clientes para lograr construir confianza y fidelizarles.

La seguridad se ha vuelto una de las principales necesidades de los consumidores.

Las marcas tienen que enfocarse en la experiencia del cliente, a lo largo de todo el proceso de compra. Por eso las marcas tienen que tener múltiples puntos de contacto con sus clientes, en diferentes plataformas.

Hay que recordar que las decisiones humanas tienen un gran componente emocional. Por eso es tan importante el contacto personal para poder desarrollar una relación emocional con el cliente.

Los usuarios valoran mucho más ahora la conciencia social de las empresas. Más consumidores prestan ahora atención a la ética y los valores morales. Los consumidores van a tomar sus decisiones de compra en torno a productos y servicios que se alineen con sus valores.

Los consumidores apuestan por una economía más circular, reusando y reutilizando productos como la ropa.

Las empresas, a ojos de los consumidores, deberían innovar de forma constante, para ser capaces de adaptarse de forma rápida a los cambios radicales que experimenta el comportamiento de los consumidores de forma constante. Para ello, las empresas tienen que ser más creativas y revisar su visión estratégica.

Los consumidores actuales tienen 3 incertidumbres:

  • Sanitaria
  • Económica
  • Humana

La incertidumbre sanitaria, por ejemplo, hace que la mitad de los consumidores tengan miedo a visitar bares o a viajar en tren o avión. El temor es incluso mayor en el caso de los cruceros.

Algunas tendencias:

  • Aumento del mundo online – porque las gestiones y las compras online evitan contactos físicos
  • Aumento de la percepción de seguridad como valor clave en la decisión de compra
  • Valor de la casa – los consumidores fruto del confinamiento, valoran ahora más su casa. Cerca del 50% de los usuarios se plantea desarrollar en el futuro parte de su actividad profesional desde casa (teletrabajo)
  • Aumento del consumo local debido a una mayor conciencia de los consumidores para apoyar los negocios y ayudarles a salir de la crisis
  • Aumento del cultivo de verduras y hortalizas en casas con jardín

Es hora de que las marcas tengan que posicionarse en temas sociales como la sostenibilidad, la igualdad de género, el respeto al colectivo LGBTI o el cambio climático. Las empresas tienen que tomar posición proactiva en relación a estos temas para demostrar su compromiso.

Hoy se da cierta democratización digital, ya que hay muchos consumidores que participan de los beneficios de las tecnologías. La tecnología ha permitido ciertos cambios en nuestros patrones de comportamiento. Hoy destacan nuevos factores como la velocidad para acceder a información y contenidos, la conveniencia de usar canales digitales y el acceso instantáneo.

Ese hecho impulsará la aceleración de la digitalización de las empresas, hasta la pequeña tienda de barrio.

Mayor demanda de tecnología – durante la pandemia se ha incrementado la demanda de productos tecnológicos (tanto para desarrollar teletrabajo como para entretenimiento), el material escolar y didáctico, los productos de cuidado personal y las mascotas.

Tendencias post Covid-19

Las empresas tienen que determinar los drivers o factores claves que generan cambio y que afectan a su negocio.

Hay que recordar que los consumidos están conectados de forma constante y consumen mucho contenido. El 5G va a acelerar el internet de las cosas.

Los consumidores priorizan experiencias a cosas.

Las experiencias interactivas llevan a conseguir conexiones emocionales más fuetes. Ello influye en el auge de las experiencias inmersivas (como la realidad aumentada y virtual).

Crece el empuje a la economía circular y a la sostenibilidad. Los principios son:

  • Reducir – el uso de ciertos productos
  • Reusar – da otro uso a los materiales
  • Rellenar – usando contenedores y jarras que se puedan rellenar (en vez de poner botellas de agua de un solo uso)
  • Reparar – intenta arreglar
  • Reproducir – para replicar sus funciones
  • Reciclar – para recuperar ciertos materiales y volveros a utilizar

Las marcas tienen que estar activas en redes sociales para transmitir sus valores morales y conectar emocionalmente con sus clientes o seguidores.

Los consumidores exigen más información sobre el proceso de producción de los productos y el origen de los materiales usados.

Aumentan los hábitos de vida saludable y el concepto de bienestar ha evolucionado. La salud se vuelve un símbolo de status.

En muchos países la clase media ha perdido calidad de vida. Aumentan las alternativas para alquilar o intercambiar en vez de comprar.

Cambios demográficos – Asia se vuelve un líder global en población, productos y consumo. En China va a haber un crecimiento de las ciudades medianas (para el estándar chino).

Europa quiere ser una zona libre de emisiones – El cambio climático y la degradación del medio ambiente son una amenaza existencial a la que se enfrentan Europa y el resto del mundo. Para superar estos retos, Europa necesita una nueva estrategia de crecimiento que transforme la Unión en una economía moderna, eficiente en el uso de los recursos y competitiva, donde:

  • Hayan dejado de producirse emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050
  • El crecimiento económico está disociado del uso de recursos
  • No haya personas ni lugares que se queden atrás
  • El pacto verde europeo es la hoja de ruta para dotar a la Unión Europea de una economía sostenible. La realización de este objetivo exigirá que transformemos los retos climáticos y medioambientales en oportunidades en todos los ámbitos políticos y que logremos una transición justa e integradora para todos.

Fuentes consultadas: Euromonitor y otros medios.

 

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